El Año Colombia-Francia 2017

El Año Colombia-Francia 2017 es un programa de carácter binacional, acordado entre los Presidentes de Francia y de Colombia, François Hollande y Juan Manuel Santos, en la visita oficial del mandatario colombiano a Francia, en enero de 2015. Hace parte de las denominadas “Temporadas Cruzadas” que el gobierno francés realiza con diferentes países del mundo, reconocidas internacionalmente como proyecto deexcelencia en el ámbito de la cooperación bilateral.

El Año Colombia-Francia 2017 (consignado en el Decreto 1652 del 20 de agosto de 2015) tiene como fin potenciar y diversificar las relaciones entre ambos países, abrir nuevos ámbitos de cooperación, y visibilizar las fortalezas de cada nación. Es un momento histórico excepcional, de intercambio ambicioso, que involucra diferentes sectores culturales, científicos, artísticos e institucionales, entre otros.

INTERCAMBIO Y ENTRECRUZAMIENTO

Para Colombia, el Año Colombia-Francia 2017 representa la oportunidad de proyectarse, en Francia y en Europa, como el “Nuevo País” que todos anhelamos, con paz y desarrollo, investigación, inversión, comercio, biodiversidad, y comprometido con los objetivos de desarrollo sostenible y promoción de su diversidad y de su patrimonio cultural. Además, este intercambio será la oportunidad de compartir con la comunidad global las lecciones aprendidas en la búsqueda de la paz. Un proceso que ha forjado conocimiento y experticia en la construcción de soluciones que aportan desde la cultura a las problemáticas sociales.

Para Francia, por su parte, el Año Colombia-Francia 2017 representa la posibilidad de renovar su imagen en Colombia, de proyectar su liderazgo y notable potencial en creación e innovación contemporáneas a través de sus industrias culturales, el arte digital, sus nuevas generaciones de escritores y cineastas, su excelencia en investigación científica y sus capacidades en formación de expertos. Además, con este intercambio, Francia ratifica su determinación de acompañar la profunda transformación que vive Colombia con el Proceso de Paz, así como su apuesta de proyección internacional. Una gran ventana para que ambos países compartan lo mejor de sus producciones artísticas, educativas, gastronómicas y tecnológicas, entre muchos otros sectores, así como de renovar sus lazos de amistad y de cooperación.

INTERCAMBIO y ENTRECRUZAMIENTO constituirán el espíritu de este año, simbolizado en el ave que identifica el logotipo del Año Colombia-Francia 2017, destinado a favorecer el conocimiento y la comprensión mutua entre Francia y Colombia, con lo mejor de nuestros saberes, talentos y experticias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN GRAN ENCUENTRO CON LA DIVERSIDAD DE NUESTRAS DOS NACIONES

Los vínculos entre Colombia y Francia son fuertes y se remontan a los primeros años de nuestra vida como nación independiente. Francia ha sido fuente de inspiración y modelo para nuestras instituciones democráticas.

No pretendo hacer uso de este espacio para reconstruir estas raíces de las cuales hemos aprendido tanto. En su lugar, celebro profundamente que Francia haya elegido a Colombia para desarrollar su programa “Temporadas Cruzadas” y de esta forma se lleve a cabo tan importante intercambio de cooperación bilateral con la celebración del Año Colombia-Francia 2017 - Année France-Colombie 2017. En dicha elección se traduce la voluntad de nuestros dos gobiernos de desarrollar y reforzar intercambios en múltiples terrenos: cultura, innovación, ciencia y tecnología, economía, turismo, deporte, educación, entre otros.

Esta iniciativa permitirá además que los franceses y muchísimos europeos descubran y redescubran nuestra cultura, nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro, marcado por el camino a la Paz que estamos recorriendo los colombianos. Francia ha sido referente democrático, cultural y educativo para los colombianos desde hace décadas, siglos. Hoy, más de 20.000 compatriotas viven en ese país, 3.500 de los cuales son jóvenes que cursan estudios de educación superior. Francia es uno de los destinos más buscados por nuestros estudiantes, junto a Estados Unidos y España. De hecho, los colombianos representan la segunda comunidad estudiantil latinoamericana más grandes en el país galo, después de Brasil.

La cultura y la educación nos han unido fuertemente. Basta recordar que Colombia ha sido invitada en varios festivales de cine dedicados a América Latina, en Biarritz, Nantes y Amiens, y fue el país invitado de honor, en el Festival d’Île de France de 2014, uno de sus eventos culturales más destacados. En la nueva etapa que vivirá nuestro país en los años que vienen, el de la construcción de la Paz, nuestra gran apuesta es que en 2017 los franceses descubran verdaderamente un país del que se oye mucho pero se conoce poco. Para ello hemos preparado una programación robusta que contiene múltiples expresiones artísticas de gran calidad, así como un énfasis muy importante en la cooperación descentralizada entre ciudades y regiones, alianzas económicas y fortalecimiento de la cooperación universitaria y educativa.

Y eso es exactamente lo que también esperamos que suceda en nuestro país con la muestra de Francia en Colombia. Francia es reconocida por su cultura y gastronomía, pero su presencia es mucho más amplia, en particular en nuestra economía: contamos en nuestro territorio con más de 150 empresas francesas que invierten y generan empleo. Su capacidad innovadora en materia de tecnología, agroindustria y medio ambiente son áreas en las que podemos aprender los colombianos.

Se trata entonces de un redescubrimiento de ambos países. Una nueva mirada, más actual y más profunda, que nos permita entender de una mejor manera la riqueza de nuestras culturas, nuestros valores compartidos, nuestras fortalezas e identificar nuevos espacios de cooperación y trabajo conjunto. Este año de ‘Temporadas Cruzadas’ será un paso fundamental para seguir afianzando la relación de amistad y apoyo mutuo entre nuestras naciones.

JUAN MANUEL SANTOS
Presidente de la República de Colombia

UN MOMENTO EXCEPCIONAL EN LA HISTORIA DE LA AMISTAD FRANCO-COLOMBIANA

Al llegar la hora de la Paz, el inicio del Año Colombia-Francia 2017 constituye un momento excepcional en la historia de la amistad entre nuestros dos países.

Este Año reafirma la voluntad de Francia de acompañar a Colombia por la senda de una paz duradera y de dar a nuestros intercambios una renovada aspiración en todos los campos, ya sean culturales, educativos, científicos o económicos. Deseo que sea el preludio de una nueva dinámica que se extenderá a todo el conjunto de nuestras relaciones durante los años venideros.

La cultura es una fuerza poderosa capaz de federar todas las energías. En Francia y en Colombia, en universos tan variados como la literatura, lo digital, el desarrollo sostenible, el deporte o el turismo, este Año congregará a los artistas de todas las áreas, a las instituciones culturales más prestigiosas, a las universidades, a los gobiernos locales, a las asociaciones y a las empresas. De esta manera, más de 350 eventos marcarán la cadencia de una programación bajo el signo de la juventud y de la innovación y cuya ambición es abrir nuevos espacios de diálogo a todos aquellos que participan en ella.

Agradezco entrañablemente al gobierno colombiano y a todos nuestros socios públicos y privados que se comprometieron a nuestro lado y con quienes hemos trabajado de la mano para construir esta programación admirable.

Los invito a descubrir todas las manifestaciones que serán organizadas en Colombia durante el primer semestre de 2017, anhelando con impaciencia una temporada colombiana en Francia que se presagia muy apasionante.

FRANÇOIS HOLLANDE
Presidente de la República francesa

 

 

EDITORIAL DE LOS COMISARIOS GENERALES DEL AÑO COLOMBIA-FRANCIA 2017

 

Un año de intercambios y entrecruzamientos

Tras un acuerdo binacional celebrado entre los Presidentes de Francia y de Colombia, François Hollande y Juan Manuel Santos, el 25 de enero de 2015, se estableció que 2017 sería el mejor escenario para realizar entre nuestros dos países las llamadas ‘Temporadas Cruzadas’, que el gobierno francés organiza desde hace 30 años con diferentes naciones del mundo. Esta será, así, la segunda ocasión en que se llevarán a cabo con un país de América Latina –después de Brasil en 2009- y la primera vez con un país de lengua hispana.

La diplomacia cultural no es solamente una herramienta de las políticas de los Estados. Se trata de reinventar los mecanismos de las relaciones internacionales, dándoles un lugar central a las sociedades y activando las dinámicas individuales y colectivas de la curiosidad y de la participación. Es pues una experiencia contundente y fructífera de la alteridad, que busca promover el diálogo y la tolerancia, en un mundo que lo necesita con cada vez más determinación.

La programación que construimos juntos busca, desde ese espíritu, incrementar los intercambios y colaboraciones a nivel de gobiernos nacionales y locales, así como de los ciudadanos. De esta manera, las residencias artísticas y las co-creaciones constituirán programas prioritarios que posibilitarán a reconocidos y jóvenes artistas ampliar sus fuentes de creación e innovación, gracias al contacto con la cultura del otro país. Además, gran parte de los proyectos tendrá un componente pedagógico y reflexivo, que se implementará por medio de talleres, seminarios y encuentros.

Otra prioridad del Año Colombia-Francia 2017 será la de mostrar otra cara de nuestras naciones, menos conocida y más sorprendente para el gran público. Durante el primer semestre, una Francia contemporánea e innovadora hará presencia en Colombia y, de julio a diciembre, una Colombia creativa y diversa hará presencia en Francia. La programación se desarrollará en diversas ciudades de ambos países, y abarcará  todos los campos de la relación bilateral: cultural, económico, científico, académico, deportivo, entre muchos más.

Para la selección de la programación, fue constituido un Comité Mixto Binacional, liderado por los comisarios de cada país, apoyados por los  gobiernos y Embajadas de ambos países. Este Comité trabajó intensamente para elaborar proyectos conjuntos y seleccionar de manera rigurosa las múltiples iniciativas propuestas por entidades públicas y privadas. La numerosa cantidad de proyectos recibidos demostró el interés que despertó el Año Colombia-Francia 2017 y nos permitió desde un comienzo vislumbrar cómo paralelamente a la programación oficial habrá  un gran número de proyectos espontáneos que la acompañarán.

Intercambio y entrecruzamiento constituyen pues el espíritu de 2017. Un ir y venir que no sólo mostrará nuestras más insignes producciones culturales, sino que proyectará nuestros mejores modos de sentir, pensar y actuar, de cara a una nueva Colombia, capaz de salir de la violencia, y aliada a una Francia decidida a promover la paz y la solidaridad.

Anne Louyot

Fabián Sanabria